La absorción atómica sigue siendo la técnica más costo-eficiente cuando hay que determinar unos pocos metales en muchas muestras. Se atomiza la muestra y se mide cuánta luz absorbe el elemento a su longitud de onda característica.
Se usa sobre todo en: Aguas y efluentes, alimentos, suelos, minerales y concentrados, farmacéutica.
Cada elemento absorbe luz solo en longitudes de onda muy específicas. En absorción atómica se usa una lámpara del propio elemento que se quiere medir, se atomiza la muestra —con una llama o en un horno de grafito— y se mide cuánta de esa luz desaparece. La proporción da directamente la concentración. Es una técnica secuencial: se mide un elemento a la vez, lo que la hace muy conveniente cuando la lista de metales es corta, y poco práctica cuando hay que reportar veinte elementos por muestra.
Rápida y económica, en el rango de partes por millón. La opción habitual para metales mayores en agua y alimentos.
Llega a partes por billón con muy poca muestra. Para plomo, cadmio y arsénico a niveles regulatorios bajos.
Para arsénico, selenio, antimonio y mercurio, que se determinan mejor pasándolos a fase gaseosa.
El método clásico para mercurio, cuando no se cuenta con un analizador dedicado.
Fabricante australiano de espectrómetros de absorción atómica, con configuraciones de llama, horno de grafito e hidruros.
Absorción atómica y fluorescencia atómica de fabricación británica, con generador de hidruros y digestión por microondas.
Espectrómetros de absorción atómica para laboratorios de alto volumen de muestras.
Analizadores directos de mercurio, que evitan la digestión previa de la muestra.
Estándares monoelemento y multielemento certificados para las curvas.
Son las que más vas a encontrar instaladas en laboratorios peruanos con esta técnica. No las representamos, pero sí les damos servicio.
Serie 240 y 280 de absorción atómica.
PinAAcle.
Serie AA-7000.
iCE 3000.
contrAA, con fuente continua de alta resolución.
Si tu equipo es de una marca que no representamos, igual lo atendemos: calibración con trazabilidad ISO/IEC 17025, mantenimiento preventivo y consumibles.
Es una cuestión de cuántos elementos y cuántas muestras. Si reportas menos de cinco elementos, la absorción atómica cuesta bastante menos por muestra y su operación es más simple. A partir de unos ocho o diez elementos por muestra, el ICP-OES gana porque los mide todos a la vez y el tiempo de análisis se desploma.
Se mide en horas de encendido, típicamente entre 1.000 y 5.000 según el elemento. Los elementos volátiles suelen durar menos. Conviene tener repuesto de las lámparas de uso diario.
Sí, con accesorio de vapor frío. Ahora bien, si el mercurio es un análisis de rutina, un analizador directo dedicado ahorra la digestión de la muestra y reduce mucho el tiempo por determinación.
Cuéntanos qué necesitas medir, en qué matriz y bajo qué norma. Te respondemos con la configuración adecuada, el consumible que corresponde y el plan de calibración.