Calentar una muestra de forma controlada y registrar qué cambia es una de las formas más directas de caracterizar un material: cuánto pierde, a qué temperatura se funde, cuándo se degrada y cuánto se dilata.
Se usa sobre todo en: Polímeros y plásticos, farmacéutica, cerámicos y refractarios, minería, alimentos, baterías.
Cada técnica térmica responde una pregunta distinta. La termogravimetría mide el cambio de masa con la temperatura, y con eso se obtiene humedad, materia volátil, contenido de carga y estabilidad térmica. La calorimetría diferencial de barrido mide el flujo de calor, y de ahí salen la temperatura de fusión, la cristalinidad, la temperatura de transición vítrea y la compatibilidad entre principio activo y excipiente. La dilatometría mide cuánto se expande un material, dato imprescindible en cerámicos y refractarios.
Pérdida de masa contra temperatura: humedad, volátiles, cargas, cenizas y estabilidad térmica.
Fusión, cristalización, transición vítrea, curado, pureza y compatibilidad de formulaciones.
Expansión térmica y comportamiento de sinterizado en cerámicos, refractarios y metales.
Difusividad y conductividad para aislantes, materiales de construcción y componentes electrónicos.
Fabricante alemán dedicado exclusivamente al análisis térmico: TGA, DSC, dilatómetros, conductividad térmica y sistemas acoplados.
Analizadores térmicos para determinaciones de rutina en laboratorio industrial.
Analizadores de humedad por termogravimetría para control rápido en planta.
Son las que más vas a encontrar instaladas en laboratorios peruanos con esta técnica. No las representamos, pero sí les damos servicio.
TGA, DSC y dilatometría; muy presente en laboratorios de materiales.
Línea STARe de análisis térmico.
DSC y análisis dinámico-mecánico.
TGA y DSC.
Análisis térmico simultáneo.
Instrumentación de análisis térmico.
Caracterización térmica y reológica.
Si tu equipo es de una marca que no representamos, igual lo atendemos: calibración con trazabilidad ISO/IEC 17025, mantenimiento preventivo y consumibles.
Si la pregunta es cuánto hay de algo —humedad, carga, ceniza, volátiles— es TGA, porque mide masa. Si la pregunta es a qué temperatura ocurre algo —funde, cristaliza, cura, se degrada— es DSC, porque mide energía. Muchos laboratorios terminan necesitando ambas y por eso existen equipos simultáneos.
Sí, y es de los usos más rentables. Un cambio de proveedor de resina o de excipiente casi siempre se ve en la curva DSC o TGA aunque la especificación química siga cumpliendo. Guardar la curva del lote aprobado sirve como huella de referencia.
Verificación periódica de temperatura y de masa con estándares certificados, limpieza del horno y revisión del gas de purga. La balanza de un TGA es un instrumento delicado: conviene calibración anual con trazabilidad.
Cuéntanos qué necesitas medir, en qué matriz y bajo qué norma. Te respondemos con la configuración adecuada, el consumible que corresponde y el plan de calibración.