Depender de balones de gas es caro, incómodo y en operaciones fuera de Lima directamente un problema logístico. Un generador produce el gas que el equipo necesita, a demanda, con la pureza que el método exige y sin manipular recipientes a presión.
Se usa sobre todo en: Cromatografía, envasado de alimentos, industria de bebidas, laboratorios de planta y unidades mineras.
Un generador de nitrógeno separa el nitrógeno del aire comprimido; uno de hidrógeno lo produce por electrólisis del agua; uno de aire cero elimina hidrocarburos del aire ambiente. En los tres casos el gas se produce cuando se necesita y en la cantidad que se necesita, lo que elimina el almacenamiento a presión y la coordinación de recambios. En el otro extremo están los mezcladores de gas, que preparan la atmósfera exacta con la que se envasa un alimento, y los analizadores que verifican que el envase salió con esa mezcla.
Para detectores de cromatografía, evaporación y purga. Elimina el balón del laboratorio.
Gas portador de GC y combustible de FID, producido por electrólisis, sin almacenamiento a presión.
Aire libre de hidrocarburos para detectores de ionización de llama.
Preparación de atmósfera modificada para envasado y verificación del gas residual en el envase.
Generadores de nitrógeno, hidrógeno y aire cero de fabricación suiza, dimensionados para cromatografía y laboratorio.
Fabricante alemán de mezcladores de gas, analizadores de gas residual y equipos de seguridad para instalaciones de gas.
Equipamiento para control de calidad en envasado de alimentos.
Son las que más vas a encontrar instaladas en laboratorios peruanos con esta técnica. No las representamos, pero sí les damos servicio.
Generadores de gas para cromatografía y espectrometría.
Generación y filtración de gases de laboratorio.
Gases especiales y mezclas certificadas en balón.
Gases industriales y de laboratorio.
Análisis de gases en envase y permeabilidad.
Si tu equipo es de una marca que no representamos, igual lo atendemos: calibración con trazabilidad ISO/IEC 17025, mantenimiento preventivo y consumibles.
En un laboratorio con uso diario, normalmente sí, y en un plazo que suele contarse en meses más que en años. Además de la diferencia de costo por metro cúbico, se elimina el flete, el alquiler de balones, el espacio de almacenamiento y las horas de coordinación. En unidades mineras la diferencia es todavía mayor por la logística.
Más que un balón, en realidad. Un generador produce hidrógeno a demanda y mantiene un inventario mínimo dentro del equipo, mientras que un balón almacena una gran cantidad a alta presión. Lo que sí hace falta es sensor de fugas y ventilación adecuada, que es práctica estándar.
La define el detector. Un FID tolera purezas menores que un detector de captura electrónica o un espectrómetro de masas, que son mucho más exigentes. Conviene dimensionar sobre el equipo más sensible que tengas o pienses comprar, no sobre el promedio.
Cuéntanos qué necesitas medir, en qué matriz y bajo qué norma. Te respondemos con la configuración adecuada, el consumible que corresponde y el plan de calibración.