Ningún instrumento corrige una muestra mal preparada. La mayor parte de los resultados dudosos de un laboratorio no vienen del cromatógrafo ni del espectrómetro, sino de lo que pasó antes de inyectar.
Se usa sobre todo en: Minería, alimentos, farmacéutica, ambiental, polímeros, investigación.
Preparar una muestra es llevarla desde como llegó hasta un estado en que el instrumento pueda medirla, sin perder ni añadir el analito por el camino. En sólidos eso implica reducir tamaño y homogeneizar: chancado, pulverizado, cuarteo. En análisis elemental implica disolver la matriz por digestión ácida, normalmente asistida por microondas. En orgánicos implica extraer y limpiar: extracción en fase sólida, flash o QuEChERS. Cada etapa es una oportunidad de contaminar o de perder analito, y por eso es donde más conviene invertir.
Chancadoras, pulverizadores y molinos de laboratorio, incluidos criogénicos para materiales elásticos.
Divisores rotatorios y de riffles. Lo que garantiza que la alícuota represente al lote.
Digestión por microondas y bloques digestores para llevar sólidos a solución antes del análisis elemental.
Extracción en fase sólida, flash chromatography, QuEChERS y evaporación de extractos.
Homogeneizadores de rotor-estator, agitadores orbitales, vórtex y centrífugas.
Preparación de muestra minera: chancadoras de mandíbula, pulverizadores de disco, divisores, cuarteadores y tamizadoras.
Agitadores orbitales, de vaivén y rotativos, y mezcladores de laboratorio de fabricación alemana.
Homogeneizadores de rotor-estator, molinos, agitadores magnéticos y equipos de dispersión.
Extracción en fase sólida, flash chromatography y evaporación de extractos.
Centrífugas, baños ultrasónicos, agitadores y equipos de calentamiento.
Centrífugas, vórtex, agitadores y evaporadores rotatorios.
Digestión por microondas para análisis elemental.
Digestión, destilación y extracción para análisis bromatológico.
Son las que más vas a encontrar instaladas en laboratorios peruanos con esta técnica. No las representamos, pero sí les damos servicio.
Molinos, tamizadoras y divisores de muestra.
Molienda y división de muestra de laboratorio.
Extracción, evaporación rotatoria y digestión.
Digestión por microondas y preparación de muestra.
Digestión por microondas y análisis directo de mercurio.
Centrífugas y equipamiento de preparación.
Digestión, agitación y homogeneización.
Si tu equipo es de una marca que no representamos, igual lo atendemos: calibración con trazabilidad ISO/IEC 17025, mantenimiento preventivo y consumibles.
En sólidos, casi siempre por falta de homogeneidad, no por el instrumento. Si la muestra no se molió lo suficiente o el cuarteo se hizo a ojo, dos alícuotas del mismo frasco son en realidad dos muestras distintas. La prueba es simple: si los duplicados instrumentales de una misma solución sí coinciden, el problema está antes.
La plancha es barata pero abierta: se pierden elementos volátiles como mercurio, arsénico o selenio, y la contaminación ambiental es mayor. El microondas trabaja en vaso cerrado a presión, recupera los volátiles, tarda menos y da mejor reproducibilidad. Si reportas esos elementos, la diferencia no es de comodidad sino de exactitud.
Casi nunca. Un detector más sensible también ve más interferencias de la matriz. La limpieza del extracto no es un paso opcional que la sensibilidad pueda sustituir: es lo que hace que la señal corresponda al analito y no al fondo.
Cuéntanos qué necesitas medir, en qué matriz y bajo qué norma. Te respondemos con la configuración adecuada, el consumible que corresponde y el plan de calibración.